Obra anónima del siglo de finales del XVII o inicios del XVIII, es una talla que muestra a Jesús, coronado de espinas y maniatado. Es una imagen de tamaño natural vestida, estando tallado el cuerpo entero, si bien únicamente cabeza, pies y manos presentan un acabado artístico, estando el resto del cuerpo que oculta la vestimenta, rematado de forma tosca. El rostro de Jesús está enmarcado por los cabellos naturales que caen a ambos lados y con una corona de espinas dorada que rodea su cabeza. A diferencia del pelo, la barba está tallada en la madera. El aspecto del rostro no es exceso doliente, por más que la imagen capte el momento tras la flagelación y la imposición de la corona de espinas. La vestimenta que Jesús Rescatado es una túnica de color morado, ricamente bordada con hilos de oro, de cuerpo entero que llega hasta los pies que asoman descubiertos. En el cuello y las mangas, un lienzo de encaje blanco remata la prenda. Alrededor del cuello, un cíngulo dorado como símbolo de su condición de reo, cae por delante para llegar casi hasta el suelo, rematados por sendos borlones. Al tratarse de una imagen muy querida por los fieles devotos de la ciudad y sometida a un culto muy cercano, la talla ha sufrido numerosas intervenciones de restauracion con el objeto de que siempre luzca con la dignidad necesaria.