Con este nombre se conoce un grupo escultórico que representa el momento en que Jesús, con la cruz a cuestas, se encuentra con su Madre. La imagen central, el Nazareno, es una talla de vestir tallada por la mano de José de Larra Domínguez, emparentado por matrimonio con la familia Churriguera, por lo que en no pocas ocasiones se le asigna dicho apellido de forma un tanto artificial. La imagen viste una túnica morada bordada en oro con motivos serranos, recogiendo una tradición propia de la imaginería salmantina de siglos atrás. El grupo, además de la imagen central del Nazareno, está compuesto por otras cuatro imágenes: la Virgen María obra del imaginero Antonio Hernández, Simón de Cirene, un sayón y un soldado, estás tres últimas de autor desconocido pero que que ya formaban parte del grupo en el siglo XVIII.
De origen vallisoletano, el escultor José de Larra Domínguez se formó en el taller de José de Churriguera con el que emparenta al casarse con su hermana Mariana de Churriguera. En plena madurez artística se traslada a Salamanca para colaborar con sus cuñados en las diversas obras abiertas en el capital. A poco de instalarse, recibe el encargo de la Congregación de Jesús Nazareno para realizar un grupo escultórico para procesionar por las calles. La imagen realizada es Jesús en la calle de la amargura, a la que acompañan otras figuras debidas a la mano de otros autores. Fue maestro de otros escultores entre los que destaca Alejandro Carnicero, con una importante obra de imaginería procesional en la ciudad de Salamanca. Falleció en la ciudad del Tormes en 1739.