El grupo del Descendimiento está compuesto por las tres imágenes crucificadas en el Calvario, Jesucristo y los dos ladrones, Dimas y Gestas. La autoría de las figuras corresponde a Pedro Hernández. La escultura principal, el Cristo de Nuestro Bien, escultura articulada, es el eje central del acto que tras ser desenclavado es introducido por los hermanos de la Vera Cruz en el sepulcro. Está datada su realización en el año 1679 según consta en la documentación de la propia cofradía. La figura del Cristo tiene una altura de 162 cms. sensiblemente más grande que la de Dimas, 145 cms. y la de Gestas, 140 cms. También el paño de pureza presenta diferencias entre el del Cristo y el de los dos ladrones, siendo el de estos últimos policromados y de un trabajo más tosco que el que realiza el autor a la figura principal al que dota de un paño de pureza blanco y de un trabajo mucho más minucioso. Múltiples han sido las intervenciones sufridas por las figuras y los enseres del acto del Descendimiento a lo largo de los años realizadas por diversos autores.
Pedro Hernández nació en Salamanca a finales del siglo XVI y desarrolló una intensa labor artística centrada en la primera mitad del siglo XVII. La mayor parte de sus obras corresponden a imaginería religiosa que se encuentran diseminadas por diversas iglesias de Salamanca capital y provincia, así como algunas en zonas limítrofes. Sin llegar al virtuosismo técnico de otros autores, Pedro Hernández es un imaginero con un estilo propio, muy del gusto de la época debido a lo cual recibe múltiples encargos hasta que, debido a sus problemas de salud, cesa su actividad y pasa los últimos años de su vida prácticamente en la miseria.