Inspirada en la imagen homónima, obra de Juan Martínez Montañés, titular de la Archicofradía Sacramental de la Pasión de Sevilla, el escultor salmantino Damián Villar González talla para la Hermandad Dominicana en 1945 el nazareno Jesús de la Pasión. La escultura, primeramente talla de vestir, pasa a tener un cuerpo de anatomía completa realizado por el imaginero sevillano Javier Roán en el año 2000. Se trata de la imagen de un nazareno con la cruz a cuestas, vestido con túnica hasta los pies. La policromía presenta un hombre de tez morena, castigado por el martirio sufrido en el que se aprecia un rostro fatigado. Coronado por tres potencias doradas, porta una cruz de tipo arbóreo con cantoneras metálicas bellamente labradas. En su salida procesional viste túnica blanca con dibujos bordados y cíngulo al cuello dorados. A la cintura, cinturón de esparto.
Damián Villar González nace en Salamanca en 1917. Su formación artística se reparte entre Salamanca, Burgos y Madrid. Consigue plaza de profesor en la talla de madera en la Escuela de Artes y Oficios de Granada ocupando su plaza durante siete años, periodo en el que realiza sus principales trabajos de imaginería religiosa. Regresa a Salamanca para ocupar una plaza de profesor en la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad convirtiéndose en director del centro años después. El estilo de Damián Villar es profundamente académico. Sus esculturas se adaptan al fin para el que el artista las realiza. Pasa de lo clásico a lo vanguardista, de la madera a la piedra e incluso al bronce. Respecto a la imaginería religiosa, el artista dota a sus figuras de un estilo propio, de perfil clásico y perfeccionista, centrando en los rostros y las manos un trabajado rigor de expresividad.