Cristo de la Agonía

Imagen

Se trata de una imagen de un cristo crucificado de tamaño natural (1,70mts. de altura) que se encuentra en los últimos momentos de su vida. En la talla se aprecia una combinación de estilos que mezcla una moderna concepción del barroco con el clasicismo. El resultado es una figura de gran expresividad dramática, con un estudio anatómico detallado que representa un cuerpo vivo en tensión, que se esfuerza por respirar, luchando ante la llegada inmimente de la muerte.
La policromía es de tono oscuro, acentuándose aún más en su retoque de 1982 con el fin de acercarse al tono que presenta la imagen del crucificado de Bernardo Pérez de Robles. El rostro de Jesús presenta las facciones de la agonía, con unos ojos muy abiertos mirando al cielo, boca abierta y cabeza inclinada hacia la izquierda y hacia arriba. Los cabellos tallados se reparten sobre los hombros descansando sobre los escasos rastros de sangre que tiene la imagen. El paño de pureza es bastante simple, alejado de la complicación extrema que puede observarse en el primer titular. La cruz sobre la que está clavada la imagen con tres clavos, es una cruz de tipo arbóreo, con la inscripción INRI en placa metálica dorada asemejando un pergamino.

           

Autor

Damián Villar González nace en Salamanca en 1917. Su formación artística se reparte entre Salamanca, Burgos y Madrid. Consigue plaza de profesor en la talla de madera en la Escuela de Artes y Oficios de Granada ocupando su plaza durante siete años, periodo en el que realiza sus principales trabajos de imaginería religiosa. Regresa a Salamanca para ocupar una plaza de profesor en la Escuela de Artes y Oficios de la ciudad convirtiéndose en director del centro años después.
El estilo de Damián Villar es profundamente académico. Sus esculturas se adaptan al fin para el que el artista las realiza. Pasa de lo clásico a lo vanguardista, de la madera a la piedra e incluso al bronce. Respecto a la imaginería religiosa, el artista dota a sus figuras de un estilo propio, de perfil clásico y perfeccionista, centrando en los rostros y las manos un trabajado rigor de expresividad.

Lugar de veneración

El Cristo de la Agonía se encuentra expuesto para su veneración en la iglesia de San Benito