El Santísimo Cristo de la Agonía Redentora es la imagen de un Cristo crucificado muerto, obra datada en el año 1525 sin que haya constancia documental, siendo la imagen más antigua que procesiona por la calles de Salamanca durante la Semana Santa. El cuerpo tiene una altura de 1,68 metros y se encuentra clavado sobre una cruz de 3,23 metros. Es el único crucificado de la Semana de Pasión salmantina con pelo natural, de ahí el sobrenombre por el que es popularmente conocido, "el Pelos". Otra curiosa característica es la ausencia de barba en el rostro de Cristo, algo inusual por cuanto la tradición iconográfica siempre presenta una poblada barba en la cara de Jesús de Nazaret, si bien es muy probable que al igual que sucede con el pelo, tuviera en su día un postizo de barba natural. La imagen del Cristo de la Agonía Redentora tuvo su sede durante muchos años en el antiguo convento de las Isabeles hasta que en 1836, en concreto el Miércoles Santo, 30 de marzo fue sacado de forma subrepticia para evitar su posible saqueo y destrucción como consecuencia de la expropiación forzosa decretada por la Desamortización de Mendizábal. Desde ese momento, se coloca en el crucero norte de la Catedral Nueva de Salamanca. La imagen presenta el cuerpo de Cristo clavado en una cruz de tablón plano sin remates, con tres clavos y con una placa de INRI con el desarrollo completo de la mención tradicional en hebreo. En el cuerpo, tallado en madera y bellamente policromado, puede apreciarse con todo detalle las muestras del suplicio sufrido, las heridas, llagas, la tensión en los músculos y las venas en relieve. Su rostro aparece con la boca y los ojos entreabiertos, con la expresión de una reciente muerte tras dolorosa agonía. Su aspecto refleja un hondo patetismo en el que trata de plasmar todo el dramatismo de la muerte del Señor en la cruz.
Aunque la talla es anónima, diversos autores atribuyen su autoría al escultor Juan de Valmaseda (o Balmaseda que de ambas formas se encuentra escrito). Este artista del siglo XVI no tiene fecha ni lugar de nacimiento documentado, si bien el apellido pudiera ser un dato a tener en cuenta y ser originario de la localidad vizcaína del mismo nombre. Trabajó como escultor en distintos lugares como Burgos, Asturias, León y especialmente, Palencia. Las razones que inclinan a los especialistas a pensar que el Cristo de la Agonía Redentora de Salamnca sale de su mano, son las similitudes de estilo con el crucificado existente en el retablo del altar mayor de la Catedral de San Antolín de Palencia y con el Cristo de la Misericordia, venerado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Calle en la misma ciudad, estando ambas autorías documentadas.