Obra del imaginero gaditano José Miguel Sánchez Peña en 1977, Nuestra Señora de las Lágrimas es una Dolorosa de vestir, siendo visibles únicamente las manos, el rostro y el cuello. Auna características andaluzas y castellanas con una expresión de dolor sereno y una mirada hacia lo alto. El rostro y el cuello están tallados en madera de pino de Flandes y las manos, en madera de cedro. La policromía de la talla se ha realizado mediante distintas manos de óleos. El remate de la expresión doliente del rostro se consigue mediante lágrimas de cristal que recorren las mejillas. La altura de la imagen es de 167 cms. La imagen ha sido vestida durante los últimos años por Roberto García Luis, cuya labor en el caso de una imagen de candelero es esencial. Saya y manto elaborados con terciopelo negro azabache, tocado y pañuelo de encaje así como un rosario. El conjunto se corona con una diadema artesanal bañada en plata y donada por el autor de la imagen en marzo de 2019. La imagen procesionó por primera vez por las calles de Salamanca la Semana Santa de 1992 tras haber sido elegida de entre las existentes en el taller del imaginero.
El imaginero gaditano José Miguel Sánchez Peña es uno de los más populares artistas dedicados a la talla y restauración de las imágenes religiosas del sur de España, publicando y participando paralelamente en estudios sobre la imaginería de culto católico tanto en Andalucía como en otros lugares de España. Han salido de su mano numerosas obras que recorren las calles de localidades diversas de toda nuestra geografía, además de imágenes que son veneradas en el interior de los templos.