Jesús Flagelado

Imagen

La imagen de Jesús recogiendo sus vestiduras es obra del escultor vallisoletano Luis Salvador Carmona, realizada en el año 1760 en madera policromada. Suele conocerse popularmente como Jesús Flagelado, denominación que ostenta la Hermandad con la que actualmente procesiona la noche del Miércoles Santo. Refleja la escena en que Jesús ha recibido el tormento de la flagelación y recoge con sus manos las vestiduras.
Las fuentes de las que procede la escena deben ser buscadas en escritos no evangélicos, más concretamente en textos de teólogos que van desde finales de la Edad Media hasta los siglos XVI y XVII. Muy diversos autores han reflexionado sobre el tema, construyendo un relato basado en la posible lógica de una escena de la que no existe testimonio alguno. En la talla de Luis Salvador Carmona, la figura de Jesús aparece de pie, en actitud móvil, asiendo las vestiduras con las manos. En otras obras, pictóricas y escultóricas, Jesús busca a ras de suelo las diversas piezas del atuendo del que se le ha despojado antes de la flagelación.
En la obra del imaginero castellano, al tratarse de una figura estante, un aura de dignidad rodea la imagen, pese a las secuelas físicas del tormento sufrido que se manifiestan en un rostro sereno pero cansado. La espalda presenta numerosas heridas, así como los hombros, rodillas y brazos.
La imagen procesiona acompañado de cuatro angelitos, tallados por el mismo autor, que portan las "Arma Christi": los flagelos, la corona de espinas, el hisopo con vinagre y la lanza con la que Longinos hirió el costado de Jesucristo.

           

Autor

Luis Salvador Carmona nació en la localidad vallisoletana de Nava del Rey en 1709. En su niñez, un clérigo educador, descubre las extraordinarias dotes artísticas del niño y se encarga de que reciba una educación especializada en el taller de Juan Antonio de Villabrille y Ron en Madrid.
Nada más finalizar su formación y en colaboración con su maestro, realiza su primer trabajo para el puente de Toledo de Madrid con las esculturas de San Isidro y Santa María de la Cabeza y ya en madera policromada, la talla de San Fernando para el Hospicio de la capital.
En 1731, una vez demostrada su maestría, monta su propio taller en el que inicia una serie de obras destinadas al Palacio Real de Madrid. En 1746 consigue un puesto entre los maestros del Real Colegio de Bellas Artes de San Fernando, en el que unos años más tarde desarrollará una intensa labor docente como Teniente Director de Escultura. Continúa paralelamente su trabajo en el taller de donde salen obras de fuerte influencia del barroco andaluz de temática sacra, lo que le cuesta airadas críticas del entorno más proclive a la Ilustración.
De su taller sale un abundante número de piezas, tanto en mármol como en madera policromada, cifrándose su producción completa en más de quinientas obras, alternando los estilos en función del destinatario final del trabajo. Así, en las esculturas de reyes destinadas al Palacio Real, se puede observar una adecuación estilística acorde con las líneas que impone la monarquía borbónica, mientras que las tallas de carácter religioso presentan un acentuado barroquismo.
En Salamanca, además de la talla de Jesús recogiendo sus vestiduras, podemos encontrar en una capilla de la Catedral Nueva, una magnífica talla de una Piedad, Nuestra Señora de los Dolores. Otra Dolorosa, desafortunadamente vetada al público, se encuentra en el Convento de clausura de las Madres Agustinas. En la Iglesia de San Esteban, tallas de Santo Domingo de Guzman, San Esteban y San Lorenzo

Lugar de veneración

La obra puede contemplarse en la Iglesia del Real Colegio del Espíritu Santo de la Compañía de Jesús, conocida popularmente en la ciudad como la Clerecía. Se encuentra expuesta en una de las capillas laterales, si bien, con anterioridad, la talla estaba expuesta en la sacristía de la iglesia, en una hornacina cubierta de espejos que permitía contemplar mediante el reflejo, las heridas talladas en la espalda de Jesús.