La iglesia de la Vera Cruz alberga en su interior la más amplia colección de imágenes de la Semana Santa salmantina. Entre las tallas más preciadas se encuentra el llamado Cristo de los Doctrinos, nombre que ostenta, según cuenta la tradición, por haber sido venerado en la capilla del antiguo Colegio de Nuestra Señora de las Nieves, también conocido por el Colegio de los Niños de las Doctrina antes de haber recalado en la Iglesia de la Vera Cruz. A los niños que acudían a aquella institución benéfica se les llamaba popularmente “los doctrinos”, sobrenombre que también adoptó la talla. De autoría anónima, la imagen del Cristo de los Doctrinos representa la figura de un Cristo recién muerto que aún mantiene los ojos levemente abiertos. De tamaño natural, la cabeza reposa inerte sobre el lado derecho mostrando su rostro a quien lo contemple desde el suelo. Los especialistas en arte, datan la hechura de la talla en la segunda mitad del siglo XVII, relacionando su estilo con la escuela del imaginero salmantino Bernardo Pérez de Robles. La imagen presenta tres clavos, la herida de lanza en el costado y un paño de pureza en forma de aspa que deja parte de las cadera derecha desnuda. Está realizado en madera policromada con un minucioso estudio anatómico en el que pueden apreciarse con gran detalle, las venas, las heridas y los músculos del tórax así como la corona de espinas de confección natural, lo que dota a la imagen del realismo característico del barroco. La inscripción del INRI aparece con el texto completo escrito en hebreo, griego y latín.
La imagen del Cristo de los Doctrinos puede contemplarse durante todo el año en la Iglesia de la Vera Cruz, que permanece abierta al público con un amplio horario, gracias al trabajo desarrollado por los integrantes de la Hermandad de la Vera Cruz. Se encuentra en la parte trasera de la iglesia, enfrentada al altar mayor.