Jesús Despojado de sus Vestiduras

Imagen

La talla de Jesús Despojado de sus Vestiduras es obra del imaginero cordobés Francisco Romero Zafra. En acuerdo del Cabildo General Extraordinario de la Hermandad celebrado el 28 de septiembre de 2008, se elige al citado escultor para realizar las dos tallas que se convertirán en los titulares de la Hermandad.
La imagen de Jesús Despojado de sus Vestiduras se termina en el año 2012 y el 11 de febrero es bendecida en la Iglesia de La Purísima de Salamanca, pocas semanas antes de efectuar su primera salida penitencial. La talla es una imagen de 1,72 mts. de altura, labrada en madera de cedro real y con una policromía al óleo. Representa el momento en que Jesús ha llegado al lugar donde va a ser crucificado y aparece con el torso desnudo, en el preciso momento en que está siendo despojado de sus vestiduras. El resto del cuerpo aparece oculto tras la túnica y solamente los pies desnudos son visibles por debajo de la vestimenta. La cabeza tiene tallada la corona de espinas con púas de acacia y tres potencias doradas.
La túnica está ceñida a la cintura por un cínculo de soga dorada que cae por delante. En el centro, un escudo dorado remata las varias vueltas de la soga que rodean la cintura. Tanto el pecho como la espalda aparecen descubiertos y se aprecian las señales del martirio. Las manos está separadas del cuerpo con las palmas abiertas y el rostro levemente inclinado hacia la derecha. Junto con la imagen de Jesús, completan el paso de misterio varias figuras relacionadas con el momento: Simon de Cirene, los ladrones Dimas y Gestas, dos centuriones romanos y un sayón.
La imagen pertenece a una nueva tendencia desarrollada por los grandes imagineros del siglo XXI en la que la perfección técnica es máxima. Los detalles anatómicos y las señales del martirio sufrido están detalladas con minucioso detalle. Las facciones del rostro y la parte visible del cuerpo muestran el ideal de la belleza física del cuerpo de estos momentos. La talla ha sido sometida en 2018 a tareas de conservación y reparación de los desperfectos sufridos en las salidas procesionales en el taller del autor.

           

Autor

Francisco Romero Zafra, cordobés de 1956 es uno de los imagineros más solicitados en la actualidad en el ámbito de la imaginería religiosa. Sus numerosas obras están repartidas por toda la geografía española y comienzan a llegarle pedidos de países de tradición cristiana, como algunos de Hispanoamérica o Filipinas. Los encargos para las hermandades no tienen fin.
La obra de Romero Zafra se caracteriza por una perfección técnica extrema, hiperrealista con un cuidadoso estudio anatómico y gusto por el detalle minucioso. Sus obras, aparte de la perfección técnica, también exhiben un concepto de la belleza física muy actual, adaptado a los cánones estéticos que imperan hoy en día.
De tardía vocación artística Francisco Romero Zafra comienza en el arte de la imaginería pasada ampliamente la treintena. La base de su formación es autodidacta y pese a su falta de técnica académica, logra en sus trabajos la delicadeza artística de quien ha sido dotado por la naturaleza de ese don con el que son tocados un puñado de elegidos.
La práctica totalidad de su obra es de temática religiosa, siendo la mayoría de sus obras dedicadas a Cristos, Nazarenos y Dolorosas, destinadas a cofradías penitenciales y de Gloria. También ha realizado tallas de Santos y Santas así como figuras auxiliares en los pasos de misterio (ladrones, cirineos, sayones, centuriones).

Lugar de veneración

Aunque la imagen sale en procesión desde la Iglesia de La Purísima, la escultura se venera durante todo el año en la Iglesia Parroquial de San Sebastián en la Plaza de Anaya.