Una de las mejores tallas de Salamanca sale a la calle la noche del Miércoles Santo. Luis Salvador Carmona es el autor de la imagen Jesús recogiendo sus vestiduras que desfila a hombros de un grupo de hermanos de la cofradía siguiendo el itinerario tradicional.
La procesión, en la que también desfila la imagen de la Virgen de las Lágrimas, presenta un tradicional desfile castellano: sobrio, elegante y pausado. Como si se quisiera acompasar todos los elementos que lo integran con la belleza serena de un paso en el que Jesús acaba de padecer el tormento de la flagelación.
Una imagen que no tiene ningún ángulo muerto, que es bella por donde quiera que se contemple, de frente, por la espalda o los laterales. Toda ella es un virtuoso ejercicio de talla. Por si fuera poco, los hermanos de carga realizan su trabajo con una elegancia digna de mención, sin estridencias, sabiendo muy bien a quién tienen sobre sus hombros.
En la Plaza Mayor, cuando la procesión alcanza su punto culminante, la imagen, magistralmente llevada por los hermanos, parece como si flotara entre las personas que hacen pasillo contemplando la marcha penitencial.
A su regreso, enfilando la calle de la Compañía, puede contemplarse uno de los momentos más bellos de la Semana Santa de Salamanca.
