Cristo del Amor y de La Paz

Historia

El nacimiento de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz en febrero de 1971 es un hecho crucial para entender el devenir posterior de la Semana Santa en Salamanca. La década de los 60 había visto como de forma paulatina se desangraban las cofradías existentes. Algunas desaparecieron, otras quedaron en estado de letargo durante un largo periodo de tiempo. Las circunstancias sociales alejaban a los cofrades de una tradición de siglos y en aquellos momentos, pocas eran las personas que vieran posible un cercano resurgir de lo ya perdido.
Un grupo de jóvenes de ambos sexos se unió con el propósito de fundar una cofradía que pusiera freno al constante deterioro de la Semana Santa en Salamanca. Después de barajar varias posibilidades, como era reforzar alguna de las cofradías que languidecían, se optó por crear una nueva Hermandad. El lugar elegido, la Iglesia Nueva del Arrabal, también tenía su razón. Se pretendía salir del habitual circuito de iglesias del centro urbano con la intención de asentarse en un barrio, en una zona humilde poblada de trabajadores y familias con escasos ingresos que anticipaba su clara misión social. El nombre adoptado, de Amor y Paz, acentúa esa intención y además se elige como día para desfilar, el Jueves Santo, día del Amor Fraterno. La imagen elegida, la bella talla de un crucificado de la Iglesia del Arrabal, su sede.
En poco menos de un mes, se organizó la Hermandad, se redactaron y aprobaron los estatutos, se incorporó a la Junta de Semana Santa y comenzó una carrera casi imposible para hacerse con los enseres necesarios que le permitieran salir a la calle esa misma Semana Santa. Con ayuda de amigos y de familiares y la inestimable colaboración de algunas cofradías que cedieron hábitos, fue poco a poco completándose la larga lista de elementos imprescindibles para su salida procesional. Se consiguieron faroles y las andas para sacar al Cristo, fueron cedidas por la Comunidad Jesuita.
El sábado 3 de abril se desarrolla la primera Asamblea General, anticipo de la primera salida a la calle el Jueves Santo día 8 de abril de 1971 a las 23,15 bajo un fuerte aguacero. El recorrido elegido pasa por calles inhóspitas, lo que en aquella época se denominaba Barrio Chino, calles sin asfaltar, oscuras y habitadas por personas desfavorecidas. Con ello se pretende lanzar un mensaje de apoyo y solidaridad, al mismo tiempo que un órdago por el cambio. A partir de aquella primera salida, que pasa desapercibida para la mayor parte de la ciudad, la Hermandad se apresta a colaborar con cuantas cofradías lo necesiten. Los siguientes años y gracias a la pujanza juvenil de su cada vez más numeroso grupo de hermanos, se ponen manos a la obra y hacen posible la salida de algunas procesiones que no contaban con el mínimo número de participantes para que se pudiera salir a la calle con la dignidad requerida.
La Hermandad con un impulso creciente y en una época compleja, se propone cambiar las normas establecidas, adelantándose a su tiempo. En 1972 y en contra de una tradición de siglos, sus estatutos contemplan, por vez primera en España la incorporación de la mujer como un cofrade más, sin distinción alguna. Bien es cierto que las mujeres ya eran integrantes de Cofradías penitenciales, sin embargo siempre bajo un estatus diferenciador. Este hecho, rubricado con la firma del Obispo Mauro Rubio desencadena una cascada por imitación del resto de Cofradías de toda España.
Otro momento que da una muestra del carácter reivindicativo de la Hermandad es la salida dentro de la procesión de cruces con pancartas en la que aparecen escritas citas bíblicas. Estas citas, elegidas con toda intención, mostraban mensajes no del todo condescendientes con el poder establecido. Tal es así que en 1977, fueron intervenidas por la Policía y los directivos de la hermandad llamados a declarar en Comisaría.
En 1985 se produce otro hito histórico dentro de la Semana Santa de toda España, la primera vez que un turno de carga integrado enteramente por mujeres lleva un paso en una marcha penitencial. El paso era La Coronación de Espinas que, cedido por la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León, desfiló algunos años con la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz. La noticia corre como la pólvora y ese mismo día, en Salamanca, el paso del Nazareno Chico de la Veracruz imita esa acción y las mujeres cargan el paso. A partir de ahí, serán muchos los pasos de toda España que serán cargados por un turno de carga femenino o mixto.
El impulso juvenil de la Hermandad duró varias décadas, favoreció la creación de otras cofradías que, en cierto modo, recogen el testigo de este empuje a la Semana Santa de Salamanca que esta Hermandad, en 1971 consiguió por medio de su esfuerzo y dedicación.

           

Sede

La sede canónica de la Hermandad está en la Iglesia de la Santísima Trinidad, conocida popularmente como la Iglesia Vieja del Arrabal en Carretera de la Fregeneda 34, si bien la procesión sale de la Iglesia Nueva del Arrabal. La hermandad cuenta con unas instalaciones utilizadas para fines administrativos y sociales en la calle Casablanca 10, local puerta 2 en el barrio salmantino de El Zurguén. Esta hermandad fue la primera en contar con un lugar de encuentro fuera de las sedes canónicas de una cofradía en Salamanca.

Hábito

El hábito con el que desfilan data del año 1945 y está compuesto de túnica de lana blanca con botonadura de color azul y el emblema de la cofradía bordado en el pecho, capa de lana azul, capirote de raso azul celeste de 60 cms. de altura con el emblema bordado en la delantera, cíngulo azul con borlas. Se completa el atuendo con zapato y calcetín negro y guante blanco.

Emblema

El emblema de la Hermandad presenta una sencilla cruz de madera en bruto con dos ramitas de olivo cruzadas en el centro.

Pasos

EL CRISTO DEL AMOR Y DE LA PAZ

La imagen del Cristo del Amor y de la Paz es una talla anónima datada entre los siglos XVII y XVIII realizada en madera de pino. Nada se conoce sobre su origen, tan solo que desde que se tiene conocimiento ha estado en la Iglesia de la Santísima Trinidad en el Arrabal, primero en la antigua, después en la nueva y tras la rehabilitación, vuelve a estar en la vieja, si bien su salida procesional se realiza desde la nueva.
Se trata de una imagen de un Cristo ya muerto, con los ojos cerrados y la cabeza inclinada. La llaga del costado lleva un rastro de sangre y el cuerpo presenta un relajamiento propio de un cuerpo sin vida. El cabello está tallado y sobre su cabeza reposa una corona de espinas postiza. Una de las características más peculiares de este crucificado es la disposición del paño de pureza. Al igual que el del Cristo de los Doctrinos, el paño presenta forma de aspa con el cruce en el centro y el nudo en el costado derecho, dejando ver una gran parte de la cadera desnuda. La madera sobre la que se apoya es de sección rectangular rematada con cantoneras metálicas.

MARÍA NUESTRA MADRE

Con el fin de completar su salida procesional con una imagen mariana, la Hermandad encargó al imaginero zamorano Hipólito Pérez Calvo la realización de una talla de Virgen. El propósito de esta nueva talla es de otorgar el turno de carga a las numerosas hermanas que pertenecen a la Cofradía y que ya en 1985 habían protagonizado el hito histórico de ser las primeras en España que portan en exclusiva un paso en una marcha penitencial durante la Semana Santa. Así pues, en 1987 la imagen sale por primera vez portada por un centenar de mujeres de la hermandad por las calles de Salamanca.
La talla de María Nuestra Madre es una imagen de vestir de las que las vestiduras tan solo dejan asomar el rostro, el cuello y las manos. Aunque se trata de una Dolorosa en el trance de soportar la Pasión y Muerte de su Hijo, viste ropajes blancos, en contraposición a la habitual estética del riguroso luto de los días de Semana Santa. Sin embargo, el resto de la simbología iconográfica corresponde claramente a las Dolorosas, rostro afectado por el sufrimiento y actitud de oración. La decoración externa, aparte de la saya, manto y velo, todo de color blanco, se completa con un rosario que cuelga de la mano derecha y una corona de alpaca con potencias.