Seráfica Hermandad

Historia

La Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía fue fundada en el año 1926 por el gremio de comerciantes, colectivo importante en la Salamanca de la época. En ese mismo año sale a la calle por primera vez con tres pasos: el Cristo de la Agonía de Bernardo Pérez de Robles, la Dolorosa de Luis Salvador Carmona y el grupo de el beso de Judas de Clemente Cantos, que recién traído de Murcia, desfila sin policromar. Ninguno de los tres pasos sale en la actualidad con la Hermandad debido a diversas vicisitudes.
Pese a las dificultades por las que atraviesa la Semana Santa de Salamanca en las décadas de los 60 y 70, la hermandad resiste con dignidad la falta de participantes en su desfile del Jueves Santo, cooperando con otras cofradías a las que faltaba cofrades o enseres. En la actualidad sale a la calle la tarde del Jueves Santo con cuatro pasos de su propiedad: El Cristo de la Agonía de Damián Villar, una Dolorosa obra de Inocencio Soriano Montagut, el grupo escultórico El Prendimiento de Damián Villar y Jesús ante Pilatos de González Macías.

           

Sede

En la actualidad la sede canónica de la Seráfica Hermandad se encuentra en la Iglesia de San Benito, en la Plaza del mismo nombre, aunque la salida de su marcha penitencial se efectúa desde la iglesia de la Purísima.

Hábito

El hábito de la Hermandad se compone de túnica y capa de lana blanca con botones de color morado, capirote de tela de raso morada en cuyo pecho figura el emblema de la Hermandad y al dorso borla de remate. Rodeando la cintura, cíngulo de color morado. Se completa el hábito con guantes blancos y zapatos negros con hebilla plateada.

Emblema

Sobre fondo morado, el emblema está compuesto de una cruz griega blanca con remates alargados en los extremos que forman cuarteles en cuyo interior aparecen cuatro letras griegas. Las inferiores la alfa y la omega, principio y fin; las superiores las letras del Crismon, la ji y la ro. En el cruce de la cruz un círculo encierra en anagrama de la Virgen María.

Pasos

SANTÍSIMO CRISTO DE LA AGONIA

Inicialmente, la Seráfica Hermandad desfiló con el Santísimo Cristo de la Agonía obra del salmantino Bernardo Pérez de Robles, imagen que se venera en la iglesia del convento de los Padres Capuchinos. Sin embargo, los religiosos titulares de la imagen retiraron la autorización de salida argumentando los riesgos que para la preciada obra suponía su salida en procesión. Ante esta tesitura, la Hermandad en 1981 decide utilizar un crucificado realizado por Damián Villar González en 1960 y que había sido encargado por la propia Hermandad sin que hasta ese momento hubiera procesionado.
Se trata de una imagen de un cristo crucificado de tamaño natural (1,70mts. de altura) que se encuentra en los últimos momentos de su vida. En la talla se aprecia una combinación de estilos que mezcla una moderna concepción del barroco con el clasicismo. El resultado es una figura de gran expresividad dramática, con un estudio anatómico minucioso que representa un cuerpo vivo en tensión, luchando ante la llegada inmimente de la muerte. La policromía es de tono oscuro, acentuándose aún más en su retoque de 1982 con el fin de acercarse al tono que ostenta la imagen precursora de Bernardo Pérez de Robles. El rostro de Jesús presenta las facciones de la agonía, con unos ojos muy abiertos mirando al cielo, la boca abierta y la cabeza inclinada hacia la izquierda y hacia arriba. Los cabellos tallados se reparten sobre los hombros descansando sobre los escasos rastros de sangre que tiene la imagen. El paño de pureza es bastante simple, alejado de la complicación extrema que puede observarse en el primer titular.La cruz sobre la que está clavada la imagen con tres clavos es una cruz de tipo arbóreo, con la inscripción INRI en placa metálica dorada asemejando un pergamino.

NUESTRO PADRE JESÚS DEL PRENDIMIENTO

Realizado en Granada en 1948 por Damián Villar González, donde se encontraba en tareas de docencia, este grupo escultórico está compuesto por cinco figuras: Jesús, San Pedro, Judas Iscariote, soldado romano y sayón. La escena representada es la del momento en que Jesús ha sido traicionado por Judas Iscariote y es apresado. Todas las figuras son de tamaño natural y están ricamente policromadas, destacando la figura de Jesús con su túnica de tonos amarillos en contraste con los tonos oscuros del resto de personajes. En ellas puede observarse el minucioso estudio anatómico que Damián Villar González plasma en cada imagen, dotando a cada una de ellas de la expresividad correspondiente a su papel: ira en San Pedro, atención en el soldado romano, tensión en el rostro del sayón, indiferencia en Judas Iscariote y serenidad y resignación en Jesús.

NUESTRO PADRE JESÚS ANTE PILATOS
Francisco González Macias es el escultor de este grupo escultórico por encargo de la Seráfica Hermandad en el año 1947. Representa el momento en que Jesús es llevado ante Poncio Pilatos para ser juzgado. Cuatro son las figuras que componen la escena, Jesús, Pilatos, Anás y Caifás. La composición del grupo es muy simple, la figura sobre la que recae la principal atención es la de Jesús, que se halla ante Pilatos de pie, mientras éste permanece sentado. La túnica amarilla del Salvador destaca entre los colores oscuros del ropaje del resto de las figuras. Además, la mano izquierda se eleva por encima de la cabeza en actitud de proclamar "mi Reino no es de este mundo", lo que erige su imagen en la cúspide el grupo.
Salió por vez primera en la Semana Santa de 1948 en una carroza sobre ruedas. Durante varios años salió cargado a hombros de hermanos hasta que el año 2022, no pudo salir al no tener suficiente número de participantes que cargaran con el paso ni tiempo para preparar el paso para sallir a ruedas. Al año siguiente volvió a salir, pero a ruedas..

VIRGEN DE LOS DOLORES

Obra del escultor catalán Inocencio Soriano Montagut que impartía clases en la Escuela de Artes y Oficios de Salamanca, desfila por primera vez por las calles de Salamanca durante la Semana Santa de 1940. La Seráfica Hermandad sacó a la calle la Virgen de las Siete Espadas, atribuida al escultor Luis Salvador Carmona, que se venera en el recinto claustral de las Madres Agustinas hasta que dicha comunidad religiosa retira el permiso para sacarla a la calle por lo que la Hermandad se planteó sacar a la calle una nueva escultura de una Dolorosa. Para realizar la talla de esta imagen, el autor utiliza una modelo para cincelar el rostro y otra para perfilar las manos. De una de estas modelos, la del rostro, procede el sobrenombre con la que se conoce popularmente la imagen "la Ramona" si bien el verdadero nombre de la modelo era Romana y no Ramona.
La imagen se realiza de un solo bloque de madera de una altura algo mayor al tamaño natural. Debido al enorme peso inicial, es vaciada años después para aligerar su carga. Se puede apreciar en la talla una expresividad barroca, tanto en la cara, las manos en incluso en el delicado trabajo de los ropajes que cubren el cuerpo de la Dolorosa, rematando el conjunto una corona de plata con estrellas de oro que fabricó el orfebre salmantino José Manuel Cordón Elena con el fin de lucirla solo en las ocasiones en las que la imagen sale en procesión.