El Santo Entierro
A las cuatro de esta tarde se organizará en la capilla de la Vera Cuz la magnífica procesión del Santo Entierro.
Poco después de las tres y media sale de su iglesia, previo aviso de la Hermandad de la Cruz, la venerable e ilustre Congregación de Jesús Nazareno con el paso del Encuentro.
Una comisión de la Hermandad de la Cruz acompaña a los Nazarenos, los que hasta la capilla de aquella Hermandad llevan en sus manos hachas encendidas.
Luego suben por la calle de San Pablo a la Plaza Mayor, y por la calle del Prior a la capilla de la Cruz, las Hermandades de Jesús Rescatado y Nuestra Señora de las Angustias, instituidas en la iglesia de la Santísima Trinidad.
Reunidas las congregaciones y corporaciones, se pone en marcha la procesión en el siguiente orden:
abre la marcha un piquete de la Guardia Civil y detrás van el pendón e insignias de la Hermandad de la Cruz.
Dos nutridas filas de devotos se extienden a lo largo de la procesión.
Paso de la Oración del Huerto: cubierto en demasía de olivas, apenas se distinguen las figuras del Salvador y del Ángel con el cáliz en la mano y los apóstoles dormidos.
El Señor atado a la columna o paso de los azotes: El Salvador va atado a la columna, llagadas sus espaldas por los fieros golpes de los sayones.
El Ecce-Homo o paso de la caña: Jesús coronado de espinas, con la púrpura sobre los hombros y la caña de escarnio en la mano, es presentado al pueblo por Pilatos: dos judíos sujetan bárbaramente al Redentor. Uno de ellos es el conocido por el pueblo con el nombre de Boca ratonera.
Sigue a los anteriores el paso de la Verónica: la piadosa mujer enjuga el sudor y la sangre del Salvador, y queda grabado su rostro santísimo en aquel paño. La Verónica recibe la mirada del Redentor: un sayón tira de la soga que ata a Jesús y otro amenaza con su lanza. Simón Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz.
Siguen los congregantes de Jesús Rescatado con sus túnicas y la cruz de trinitarios en el pecho y preceden a la venerada imagen.
Detrás de Jesús Rescatado van los Nazarenos: uno tras de otro, vestidos con sus túnicas, en la cabeza la corona de espinas, el cordón sobre el cuello y cargados con la cruz, todos van pasando las cuentas de sus rosarios y algunos llevan los pies desnudos.
El pueblo presencia el paso de los Nazarenos con silencio respetuoso.
El Encuentro o paso de San Julián.
Van luego los asilados del Hospicio llevando con bandas negras las insignias de la pasión y las banderas plegadas y caídas.
Jesús en la Cruz, paso llamado de los Doctrinos. Alzada la Cruz, en ella va clavado Jesús estando a sus pies la Virgen Santísima y el discípulo amado San Juan, y frente a la cruz está María Magdalena.
Las señoras de la Congregación de Nuestra Señora de las Angustias, establecida en la capilla de la Santísima Trinidad, forman en las filas de la procesión en este lugar, precediendo a la preciosa imagen de su titular.
La Virgen de las Angustias representa el momento de recibir la Virgen María en su brazos el cuerpo de su Hijo.
La Dolorosa. Esta es la imagen de la devoción y de los efectos de los salmantinos. Se venera constantemente en la capilla de la Cruz; pero el Viernes Santo por la mañana es llevada a la capilla de San Francisco, y allí se incorpora a la procesión, verificándose una ceremonia en extremo conmovedora.
Siguiendo a este paso, es llevada por sus cofrades la Virgen de la Soledad que se venera en la iglesia de San Román.
El Santo Sepulcro. Rodeado de guardias y de sacerdotes, es conducido el Santísimo Cuerpo de Jesús, encerrado en rico sepulcro de concha.
Sigue el palio y cierran la procesión los ministros sagrados, el clero de la parroquia de la Purísima Concepción, a la que pertenece la capilla de la Cruz, y las autoridades.
Varios coros que cantan el Miserere, van intercalados en la procesión.
La procesión del Santo Entierro sale de la capilla de la Cruz, dirigiéndose a la de San Francisco; luego por las calles de las Agustinas, Compañía, antigua Rúa, Plaza de San Isidro y calle de Libreros a la Universidad.
En la puerta de la Universidad espera a la procesión una numerosa comisión de doctores con varas que acompañan a cada paso de una puerta a otra. En el ala de la capilla presencia el paso de la procesión el Claustro universitario, presidido por el Excmo. Rector.
El Santo Sepulcro entra en la capilla y allí permanece unos momentos.
Saliendo de la Universidad entra el Santo Entierro en la Catedral por la puerta llamada de los Perdones.
En la catedral se están cantando solemnes Maitines. La procesión entra por la valla y a la puerta del coro está el Prelado y su Cabildo.
Sale de la Catedral la procesión por la puerta de Ramos y regresa a la Cruz por las calles de la Rúa, Navío, Plaza de la Lonja, Plaza Mayor, Prior, Plaza de Monterrey, Campo de San Francisco.
Disuelta la procesión en la capilla de la Cruz, vuelven con toda solemnidad a su iglesia los pasos del Encuentro, Nuestra Señora de las Angustia, La Soledad y Jesús Rescatado..