Artículos

La coronación canónica

La Coronación Canónica de las imágenes de la Virgen María es una modalidad de culto a la Madre de Jesucristo. Profundamente arraigada en el entorno católico, es una celebración relativamente reciente pues las primeras coronaciones canónicas datan del siglo XVI, si bien su tradición es mucho más lejana en el tiempo, procedente del relato de los primeros siglos del cristianismo que describe la Asunción en cuerpo y alma de la Virgen María a los cielos donde es coronada por la Santísima Trinidad.
La incorporación a la liturgia en la Iglesia católica se produce a finales del siglo XIX con la publicación del Ritual de Coronación de una imagen de la Santa María Virgen con el fin de ordenar la coronaciones ya existentes, fundamentalmente en Italia y persigue investir a la figura de Nuestra Señora del aura de Majestad, de proclamar su carácter de Reina del Mundo, culminando en el acto simbólico de cubrir la cabeza de las imágenes con una corona física y su posterior bendición.
Se distinguen varios tipos de coronación canónica en función del cargo eclesiástico que la promueva: la Coronación Litúrgica otorgada por un sacerdote, Diocesana que es entregada por una diócesis y la Pontificia, tramitada por la Santa Sede. En algunos casos es el Papa, mediante Bula Pontificia el que otorga la coronación.
La Coronación Canónica es un proceso prolongado en el tiempo que culmina con la parte vistosa y más conocida de la coronación física de la imagen de la Virgen María. Sin embargo, hasta llegar a ese punto, muchos han sido los pasos a seguir para rematar este último escalón.
Hasta la reforma del Código de Derecho Canónico que promulgo el Papa San Juan Pablo II, la decisión de coronar canónicamente una imagen correspondía a la Santa Sede. A partir del citado año, el encargado es el Obispo de la diócesis quien deberá analizar los antecedentes y determinar la conveniencia e idoneidad de la coronación solicitada.

Requisitos básicos:

La cofradía o el colectivo de fieles interesado debe solicitar la coronación canónica de una imagen por medio de una carta en la que deben indicarse las razones por las que consideran conveniente dicha coronación. En la misma debe figurar la trayectoria histórica de la imagen así como una descripción detallada de la devoción que se le profesa y las bondades artísticas y culturales de la talla.
Otro punto a tener en cuenta dentro de la solicitud son los cultos destinados a mayor gloria de la imagen venerada, tanto en el templo en el que se encuentra, como en cualquier otro que albergue actos religiosos en su honor. La hermandad o colectivo de fieles responsable de la solicitud, debe detallar el proyecto pastoral y de acción formativa en temas doctrinales que persiga la evangelización de los fieles como una actividad permanente en el tiempo y centrada en su entorno geográfico más próximo. De igual forma, deberá tener una obra social plenamente consolidada que dé un sentido práctico al hecho de la coronación y que sea cercano a las necesidades materiales de las personas más necesitadas.
Por último, debe contar con el mayor número de adhesiones a la causa de otras hermandades, cofradías, asociaciones y colectivos de fieles, así como otro tipo de instituciones de carácter civil o cultural.

España, por su tradición en la veneración a la Virgen María, cuenta con mas de 600 Vírgenes Coronadas.
La única Virgen Coronada de la provincia de Salamanca es la de la Peña de Francia, cuya coronación se otorgó en el año 1952. La patrona de Salamanca, la Virgen de la Vega no es aún una Virgen Coronada Canónicamente.

Octubre 2019



  • Anterior - Siguiente