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Resumen de la Semana Santa 2019

La primavera nos trae eso: inestabilidad en el tiempo, lluvia, viento. Después de un final de invierno y un inicio de la primavera especialmente cálido, con el final de la Cuaresma llegó el frío y sobre todo, la temida lluvia.
En fechas anteriores, ya en plena Cuaresma, el Vía Crucis de Jesús de la Pasión que organiza la Hermandad Dominicana, tuvo que celebrarse por el interior del claustro del Convento de San Esteban en lugar de hacerlo como es tradicional por las calles del Barrio Antiguo ante la amenaza de lluvia. Lo mismo sucedió con el Vía Crucis organizado por la Hermandad de Jesús Amigo de los Niños y que hace desfilar la talla del Cristo de la Paz que se encuentra en la Iglesia de San Sebastián y que se desarrolló por el interior de la Catedral Nueva, obligado por una fina llovizna que desaconsejaba su salida a la calle.
Las previsiones para los días de Semana Santa, elaboradas para las distintas aplicaciones de móviles, anticipaban lluvias repartidas caprichosamente entre diversos días e iban cambiando a medida que las fechas se descolgaban del calendario. Lo cierto, lo teníamos asumido, es que algunas procesiones no tendrían más remedio que suspenderse con motivo de los chaparrones, por otra parte muy necesarios, propios de esta época del año.
Al final, haciendo recuento, de las veintidós procesiones programadas, han sido suspendidas de salida tres: la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Flagelado y Nuestra Señora de las Lágrimas, el Miércoles Santo y ya en Jueves Santo, la Real Cofradía Penitencial del Cristo Yacente de la Misericordia y de la Agonía Redentora en la madrugada y por la tarde, la Hermandad del Vía Crucis, que en esta ocasión iniciaba su procesión desde el Auditorio de San Blas, suspensión ésta algo controvertida por parte de los muchos espectadores congregados en los alrededores del Auditorio que pensaban que podían aprovechar la tregua que el cielo concedió durante unas horas y que permitió a la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía, iniciar su procesión, si bien acortando su recorrido oficial con la intención de evitar el pronóstico adverso que se anunciaba para horas más tarde.
La Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y de la Paz, también iniciaba su salida penitencial desde la Iglesia Nueva del Arrabal, pero con la procesión ya formada y con la mayor parte de los hermanos, así como la imagen titular de la Hermandad sobre el puente romano, decidió dar marcha atrás ante el inicio de un chubasco, que si bien no fue muy intenso, motivó el regreso inmediato a su sede. Horas más tarde, ya en la madrugada del Viernes Santo, la Hermandad Dominicana, en el 75º aniversario de su fundación, también vio truncada su salida por la fina lluvia que caía a las cinco de la mañana. Primeramente retrasaron el inicio de la salida a la espera de que cesara la lluvia. En un momento de tregua, la Cruz de Guía inició su andadura, pero cuando enfilaban la calle Palominos y la imagen de la Virgen de la Esperanza aún no estaba en la calle, la lluvia volvió a hacer acto de presencia y se tomó la decisión de retornar con rapidez hacia la Iglesia de San Estaban y suspender definitivamente la procesión.
El resto de desfiles, desde el primero el Viernes de Dolores, hasta el del Domingo de Resurrección, han transcurrido con normalidad, ajustándose a los horarios y recorridos oficiales, con la única salvedad de una pequeña modificación en el recorrido inicialmente previsto para el desfile de la Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Despojado, que decidía, a última hora y ya publicados los programas, modificar su recorrido y no pasar por la calle Doctrinos para evitar la dificultad que la estrechez de dicha calle presenta para las maniobras de sus pasos, optando por seguir por Meléndez y bajar por Compañía hasta llegar a la Plaza de las Agustinas. También la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad anunció, pocos días antes del inicio de la Semana Santa, una modificación a su recorrido oficial para no llegar hasta el atrio de la Iglesia de San Esteban donde se realizaba el tradicional saludo a la Virgen de la Esperanza. Finalmente se dio marcha atrás y cientos de personas pudieron ver el emotivo acto.

Momentos estelares

Muchos son los momentos que se nos brindan a lo largo de la Semana Santa salmantina. Cada desfile tiene su detalle, la parte más interesante. Unos más conocidos, otros más íntimos y personales. Un lugar, un rincón concreto, que se busca y se planifica para no perder detalle de cuanto se representa ante nosotros. Cantos Gregorianos, actos penitenciales, saludos y ofrendas. Toda la Semana Santa está jalonada de momentos estelares que aglutinan a cuantos quieren estar presentes en esos precisos instantes. Puede decirse que cada espectador asiduo de la Semana Santa de Salamanca tiene una particular lista de preferencias. Algunas coincidirán con otros espectadores, pero otras, serán diferentes. Enumerar aquí algunas de las escenas más emotivas es un difícil y arriesgado ejercicio. Sin embargo resulta obligatorio citar momentos que a buen seguro, muchos de los seguidores de la Semana Santa Salmantina reconocerán fácilmente. Aun a sabiendas de que puede llegar a ser una lista controvertida, aquí va una pequeña lista: El Ave María de Frank Schubert cantado en la Procesión de Nuestra Señora de la Soledad a su paso por la Plaza Mayor. El paso de la Hermandad del Cristo del Amor y de la Paz por el puente romano visto desde la margen derecha del Tormes El saludo de Nuestra Señora de la Soledad a la VIrgen de la Esperanza en el atrio de la Iglesia de San Esteban. La entrada del Cristo de la Vela a su regreso a la Iglesia de Jesús Obrero en el Barrio de los Pizarrales. El Cristo de los Doctrinos a su paso por la calle Traviesa, El Cristo de la Humildad en el Patio Chico.
Todos estos y muchos otros momentos, son los que configuran nuestra Semana Santa. Que cada cual elija los suyos.

Abril 2019



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